Como las gotas que caen
Lentas de las ventanas postizas,
Esas gordas flacas o rollizas
Las que dibujadas y lisas
Son vestidas por los cronópios de Cortázar.
Todas ellas cansadas, todas vivas morían,
Como destino escrito por la vida
Como la vida se ha escrito en el destino,
Y el escrito del destino se va tragando la vida.
Ahora recuerdo otras gotas
Que se parecen a las de lluvia,
Esas que rebosando las copas
Dibujan un cerco mojado en la mesa.
Su camino corto y sincero
Predicho del cáliz al suelo
Pasando las finas zanjas de los dedos
Dejan una húmeda huella en su pecho.
Desde el frio calor de la noche,
Nace otra gota en mi frente
Toda ella en su recorrido
Llega directo a mi mente.
Paso una mano por mis ojos
Para evitar que toque mis sienes,
Vuelvo a escribir el destino
Cuando esa gota terminaba en tu vientre.
Pero cerrando bien los sentidos
Como quien quiere mirarte en los párpados,
Sigo el camino húmedo
Ese que dejaste en mis brazos.
Ruta perdida en el calor frio
Una oportunidad de caer libre
Dos suspiros profundos enterrados
Tres caminos, solo es un sueño.
Y estando aquí en la ventana
Me sobrecoge un hilo caliente,
Mientras afuera cae un torrente
Llueve en mi vaso vacio,
Allí, cayendo una gota
La que evito me toque las sienes,
Confundiéndose todas, con las que en mis ojos mueren.
