sábado, 11 de diciembre de 2010

¿PARA QUÉ SE HICIERON LOS DEDOS?

¿Para qué se hicieron los dedos?
Tal vez para cortarlos
Puede ser, para no usarlos.
Simplemente para que sigan colgando
Como ramas desprendidas de un tronco
Que vienen de los brazos.
Solamente olvidarlos.

¿Para qué se hicieron los dedos?
Para contar que son diez en las manos.
También que son diez uñas
Y en cada una su respectivo copo de mugre.
¿Quién no ha tenido mugre en las uñas?
Si todos lo sacamos como expiando las culpas.

¿Para qué se hicieron los dedos?
Para abrazar las tapas.
Tomar los cubiertos.
Cerrar cremalleras.
Encender los cerillos.
Apuntalar botones.
Amarrar los cordones,
Además de miles de cosas insignificantes.

¿Para qué se hicieron los dedos?
Para estirarlos y que suenen sus falanges.
Doblarlos y extenderlos.
Descansar de ellos mismos.
O prescindir de un servicio.

¿Y, de qué me sirve pensar todo esto?
Tendré que hacerme otra pregunta.
¿Para qué se hicieron mis dedos?
¿Para todo lo antes descrito?

Pero yo los sentí útiles
Cuando los entrelacé con los tuyos
Acaricie tus palmas
Y recorrí con la punta de los míos
Los dedos de tus manos temblorosas

Cuando acaricié tu rostro
Y lo sostuve entre mis manos
Allí mis dedos fueron
Algo más que diez pedazos.

Fueron importantes
Cuando quise usarlos contigo
Darles un uso nuevo
Algo que no está escrito.

Vivieron en la penumbra
En la delicada desdicha
Hasta que por fin entendí
Que los usaría solo cuando estoy contigo.

Entonces tal vez mis dedos se hicieron para tocarte.

¿Y, si mis dedos no son para esto?

Entonces volverán a ser lo trivial que fueron antes.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

NO SÉ CÓMO LLAMARLO.

Una noche fría de invierno
La cortina ocultaba las nubes,
El Cielo escondido estaba
Por algunos metros de luces.

Cuatro paredes de color lila
Un rosa largo descendía del techo,
Ropa toda desorientada
Como alfombra arrugada en suelo.

Pero perdido me encontraba
Del cielo grande y sus nubes
Era yo quien me ocultaba
Tras algunos metros de luces.

Allí en ese cuarto muy solo
Esperaba que la vida pasara,
Y esperando que pasara la vida,
Solo me sentía que estaba.

Cerré mis ojos sin sentido
Para ver en mis párpados recuerdos,
Las cosas que quiero olvidar y no me acuerdo.

Esa noche particular fue fría,
Las mantas secaban mi garganta
Calor fuerte pies descalzos,
Cocina oscura agua esperando.

Llené dos veces el vaso
Refresque una vez mi garganta,
Pensé otra vez que estaba a salvo,
Ahora cuatro que no canto.

Decido pensar que me pasa,
Solo recuerdo pasos,
Me veo solo en la vida
Pensando que ya no hay saltos.

Me siento vacío y extraño
Ya no tengo quien me alimente,
Mi alma muere de hambre
Ya no tengo quien me apaciente.

Sofisma de noche esperada,
No me interesa si veo estrellas
La misma luz me aleja de todas ellas.

Y quiero soñar nuevamente,
Pero no tan alto como fue siempre,
Creo que duele el alma,
El alma me duele sin verme.

Ahora siento el frío de la noche,
Veo abajo 2:55 am,
Recuerdo con miedo
Siempre recuerdo con miedo.

Digo asustado ¡se acerca la fecha!
Esa cuando ya no ría de mi cobardía
Hoy ni el sol ni la luna me dan vida,
Sé que mañana será otro día.

lunes, 1 de noviembre de 2010

DIÁLOGO ENTRE DESCONOCIDOS.

En una banqueta de un parque, se encuentra sentado un hombre de complexión estricta, vestido con Frac de pana color naranja, camisa blanca y franela negra que resalta por su piel clara y cabello rojizo; En su cabeza un sombrero boina un poco raída por el sol y la lluvia, parecía que fuera de su abuelo, puesto que no pareciese que tuviera años para haberla usado por primera vez.

Barba de un rostro de pocos amigos de los aparatos usados para rasurar, barba del mismo color de su cabello, ojos pensativos, pero ensimismados sobre el lugar donde siempre se ha sentado todos miércoles en la tarde hace mas de 15 años, el mismo lugar que ve desde la ventana de su casa que queda justo en frente, desde la cual pone sus ojos desde que era más joven.

En la otra esquina del parque, alguien atento y curioso observa a este personaje que, desde hace tanto tiempo se sienta en esa banqueta. Un hombre alto, de rostro y rasgos masculinos, pero era un hombre delicado, tez morena, ojos oscuros, mirada directa, vestía de colores claros, espalda ancha, y siempre llevaba una libreta en la mano que metía y sacaba del bolsillo para anotar cualquier cosa. También llevaba una pipa, pero no porque fumara, sino porque le gustaba morderla a esa hora.

Este día especial, uno que no llovía, el sol era fuerte y te pegaba fuerte en los ojos y se extiende una mano.

A: Disculpe, ¿puedo ayudar a levantarse?

B: Todo depende de quien quiera ayudarme, o ¿usted cree qué le recibo la mano a cualquiera?

A: Mucho Gusto, soy yo y no soy cualquiera, y solo le extiendo la mano.

B: y ¿para qué? ¿Acaso me tiene lástima?

A: ¿pero lástima? Nadie ha hablado de tener lástima, yo solo le extiendo la mano.

B: !!aaa!! y cree que con su juego de palabras me va a convencer, cree que con sus juegos va a cambiar mi rutina, lo he estado observando por el rabillo del ojo desde hace varios minutos, y sé que me observa desde hace unos años.

A: Si sabe que lo observaba por qué dice que darle la mano es miserable. No lo comparto.

B: y se atreve a opinar sobre como yo veo las cosas, bastante entrometido, pero si yo no lo he llamado.

A: Mi intención no era molestarlo, si usted desea atenderme, no es necesario tanta cosa ni rito. Voy por un café y regreso.

El personaje de la pipa, se aleja dando la espalda, mientras se dirige hacia una cafetería ubicada al otro extremo del parque.

TREINTA MINUTOS MÁS TARDE.

A: Le traje un café.

B: Pero si yo no tengo sueño.

A: ¿No tiene sueño? Eso suena interesantes, cuénteme más.

B: ¿Qué de raro tiene no tener sueño?

A: Pues que no concibo al mundo sin sueño.

B: Esa es mi pregunta, entonces ¿usted por qué toma café?

A: Pues para que no me dé sueño.

B: Pues me parece que se contradice, usted toma café pero le gusta el sueño.

A: ¿Me contradigo por una bebida?

B: Si.

A: Interesante Cuénteme más.

B: Ahora este desconocido me pregunta sobre qué le parece interesante cuando le digo que se contradice.

A: Entonces ¿No quiere café?

B: Bueno, pero no crea que me va a comprar con este.

Nuestros personajes se adentran en palabras y silencios durante dos horas continuas de hablar y guardar las mismas, se miraban atentamente de tal suerte que cada cosa que decían tenía relevancia o no.


DOS HORAS MÁS TARDE:

A: Y dejó que su café enfriara y menos me aceptó la pregunta.

B: Cuál pregunta.

A: Pues que no tiene sueño.

B: ¡¡¡A!!! Esa pregunta, pues pierda el cuidado porque esa es la respuesta. Porque no.

A: De cierto no le puedo negar que me parezca interesante conocer a una persona que no tiene sueño.

B: Pues solo me cuestiono a mí mismo y esa es la respuesta, a caso cree que durante toda esta conversación no me he preguntado sobre el ¿por qué?

A: La verdad no creí que eso sucediera. ¿Le gustaría otro café?

B: Esta bien, este se lo acepto pero, pero solo si usted no se ríe de mi. ¿De acuerdo?

A: ¡¡¡Jajajaja!!! -lo siento- (masculló de inmediato) no era mi intención reírme, solo que me causó mucha curiosidad esa consideración.

B: Pierda el cuidado.

A: Esta bien, pero que tiene que decirme, me mata de la curiosidad, ya regreso.

Este personaje se retira inmediatamente, y ahora con prisa, se dirige hacia la cafetería a pedir dos expresos y regresa desde el otro lado del parque. Entre tanto, nuestro actor secundario, se desliza por la banqueta como diciendo con su actitud, que tiene que confesar algo importante.

Cuando ve que viene en camino, se pone nervioso, las manos le sudan un poco, y no sabe como decir lo que sucede.

B: -mmm-

A: Aquí está el café, es expreso no muy cargado, ahora si cuénteme.

B: hemm…

A: Pierda el cuidado, no es algo de lo que deba avergonzarse.

B: (Con un tono de preocupación, que alerta a su interlocutor responde), Es que usted no entiende.

A: Si tiene toda la razón, porque usted no me ha dicho nada, además estoy aquí porque esta historia me interesa.

B: No le va a interesar mucho luego que lo sepa…

A: Pues hay que hacer el intento.

B: Esta bien, lo que pasa es…

En ese momento suena una explosión…

A: ¿¿Qué sucedió??

A: No me diga que usted tiene que ver con la explosión… (Sin haber regresado la mirada, se llena de pánico, y regresa su rostro hacia la dirección de la explosión, a la cafetería de la esquina del parque. Horrorizado, mira a los ojos a su interlocutor)

B: (El no levanta la mirada, su silencio es sepulcral).

EL ESPACIO
CLASIFICADO DE PRENSA.

HOMBRE DE BLANCO DESPIDE A SU AMIGO DE NEGRO.

Luego de una explosión en una cafetería en la esquina del parque Lourdes en la localidad de Chapinero, la cual solía ser frecuentada por miembros de la comunidad Gey, un hombre vestido de blanco denuncia a su amigo como presunto responsable o cómplice de los hechos acaecidos en esta zona de la Capital del País. El denunciado guarda silencio de todas las acusaciones se espera la actuación de la Fiscalía.

Los anteriores sujetos fueron vistos en el parque minutos antes de la explosión y sus nombres son Alejandro Ordóñez y Bernardo Romero Pereiro.

miércoles, 20 de octubre de 2010

TE SEGUIRÉ POR ESE CAMINO.



Te seguiré por ese camino
sembrado de piedra y hierba,
te seguiré por ese camino,
evitando la hierba seca.

Te seguiré por ese camino
Pisando los verdes pastos,
Andaré por ese camino
Soñando acariciar tus brazos.

No pisaré las piedras,
Que sean peligro o sean llanto,
Pisaré los caminos verdes
Laberintos de pies cansados.

Y sin salirme del camino
Perdido por tu mirada seca,
Cerrare los ojos al viento
Silbando una canción de fiesta.

Tal vez perdido camine,
Mi brújula será tu silencio
Y perdido una vez termine,
Siendo mi norte un verso.

Ojos oscuros y claros
Directos tiernos callados,
Así no podría extraviarme
Con la luz de esos dos faros.

Esos que alumbran penumbras
En Las que se sumergen mis pasos,
Iluminan el laberinto
De cientos de espacios cercados.

Y miro el final del camino,
Inicio de una colina,
Tal vez todo más difícil se viene
Pero el final me insta.

Final del camino de piedra
Hoy mis pies todas evitan
Piedra sola y fría entre hierba,
Que mis pies en el regreso meditan.

domingo, 19 de septiembre de 2010

NOSTALGIA DE UNAS PALABRAS.

Veo con Nostalgia aquella llamada perdida,
Veo con Nostalgia aquellas palabras cruzadas,
Con nostalgia veo lo que hoy ya no se recita,
pero con nostalgia veo que aun hoy hay palabras.

Palabras de colores,
Palabras de formas,
Palabras de sabores,
Palabras y mas palabras en la piel.

Piel, tu piel y mi piel de la memoria,
en la que talladas están todas ellas,
y caminan por las franjas rotas,
que los años hoy hacen remotas.

Y que estén todas ellas dibujadas,
como las grutas talladas en al arena,
son duras profundas, son caminos,
por los cuales un día las palabras fueron vistas.

Esa vez las palabras fueron ríos,
y en una ocasión desbordadas fueron todas,
salieron siempre como partes de una vida,
la vida de una historia que aún no se corta.

lunes, 23 de agosto de 2010

MUCHO MÁS QUE PALABRAS MÁGICAS.

I.

Aquella mañana tardía,
Donde solo buscaba perder,
Ese destino sólo,
Ese que no se suele torcer,
Se descuidó una mañana
Adelantándose a lo que podría ser.

En un lugar donde todo perece,
Donde el día y la noche fallece,
Porque todo pierde la luz
La luz que nos pertenece.

Y Siendo como la hora undécima,
Otros dirán medio día,
Pero para perder esa luz,
El día y la noche se olvida,
Así que siguió buscando
Lo que nunca había tenido,
Confundido por las sombras
De un sector prohibido.

Todos tocaban las puertas,
Muchos eran vaivén,
Otras esperando la puesta
De un sol al anochecer,
Añorando lo que fallece,
Simplemente un vaivén.

Allí, la vio prohibida,
Casi desconocida,
Aquella que cubría su rostro,
De lo que la entristecía.

Un hola que tal, suficiente.
Una respuesta perdida,
Dos almas se cruzan inocentes,
Sin conocer lo que les venía.


Y fue una mentira honesta,
La que descubrió la salida,
Una respuesta directa,
Una conciencia que inculpa,
¿Pero qué acusa la conciencia
Cuando los ojos se cierran?
¿Dónde queda la verdad
Esa que Tomás comprendía?
Cómo creer lo que vio
Cuándo una mañana moría.

Ahora, unas disculpas pérdidas,
Una respuesta prohibida,
Ahora dos inocentes
Dos con almas cercanas.
Así el cautivó una sonrisa,
Que con el pasar del tiempo
Tocaba seguido la brisa,
Y dos golpecitos suficientes
Para abrir las cortinas deprisa.

El siempre fue pervertido,
Al aborrecer los pórticos, y las chapas,
Prefería escalar las paredes,
Para tocar siempre su alma,
Llevando siempre en su mano
La flor que más le gustaba.

Ahora él fue su cautivo,
Cautivo de su mirada,
Mirada que nunca vio,
Vio lo que necesitaba.
Por eso se enamoró
Y siempre fue en la mañana,
Donde todo comenzó,
Allí amaneció la magia.


II.

Asimilando su conocer,
Lo que nunca había tenido,
Un día su pobre ser,
Leyó lo desconocido.

Palabras desesperadas,
Letras prisioneras del alba,
Rimas gritando al pasado
Las fechas que escondían un llanto.
Todos eran hechizos,
En todos vivía un paso.

El, escudriñaba sus letras,
Ella no lo sabía,
El se enteró por destreza,
Lo que nunca se perdonaría.

El, descubrió su salida,
Escapatoria del alma mía,
Llamándolo así por momentos
Porque sabía que no estaría,
¿Pero, estar en dónde, cuando nunca estuvo?
¿Buscar lo que no había perdido?
Preguntas incoherentes,
Hasta que descubrió un hechizo.

El, lo llamó conjuro,
Ya que lo hizo por ella,
Hechizos denominó,
A lo que un pasado le afecta;
-canta, canta alma mía,
Canta su melodía,
Que viva la vida entera,
Con el cantar de mis días-

Pasó y pasaron los versos,
Los que por su alma corrían,
Pasaron y pasó los versos,
Los que por su torrente ardían.
No contenía la dicha
De ver que ella existía,
Por eso plasmo su amor
Todo como ella advertía.


Así en un libro crecido,
No por la letras
Más si por su desvelo,
Y Cansado en las noches
Siempre le escribió un verso.
Gotas de marsellesa,
Una tras otra belleza,
Cantaba con hermosura
Al orden de partitura,
Y sin técnica ni toisón,
Dibujó lo que pudo con su canción.

El, se pregunta sin miedo,
Hasta donde llegaría,
El te pregunta a ti,
Hombre que dices que amas,
Si todo lo que ves,
¿Es una realidad pagana?
¿Es verdad lo que sientes,
Cuando de amar se trata?
Se preguntaba con rabia,
Al ver lo que no podía,
Todo su esfuerzo quedaba,
En un acontecer y desidia.

Pero una noche de tantas,
Como tantas noches decía,
-lo único en esta noche es cantar,
Cantar lo que mi corazón quería-
Decía con el palpitar,
El cual, cada momento vivía.

Esa noche de tantas,
Cansado de ignorar sus dedos,
Leyó un hechizo amor,
Antiguo como los elfos.
Parecía mitología,
Para ella fantasía,
Fantasía la que Él vio,
Cuando en sus entrañas veía.
-Es visceral lo admito,
Es solo melancolía,
Parte de un sueño olvidado
Luces de faro apagado,
Pálido rosa perdido,
Pero en el fondo una herida-

Pero el rosa que el observó,
Fue más que un cuento de hadas,
Por eso Él le escribió,
Sólo lo que ella soñaba,
Todo lo denunció
Con una afrenta de palma,
Y que en la punta sus dedos,
Un sueño, fue toda su calma.

Contra Rosa, llamó a ese conjuro,
Porque reprochaba un hechizo,
Donde ella se hacía plebeya,
Pero solo en un vago mundo.
Él, le dijo que era sencillo,
Lo que a ella le molestaba,
Ofreciéndole la verdad,
Que siempre a su alcance estaba.

III.

Mensajes por las estrellas le enviaba,
Más no sabía que las estrellas le hablaban,
Pero entre todas un abrazo pasaban,
Que hasta en la luna, felices se resbalaban.

Pero otra noche de tantas,
Como tantas noches decía,
Descubrió en otro hechizo,
Algo que ella escondía.

“Te quiero decir” se llamaba,
Una noche más sin habla,
Y se volvió a preguntar,
Si el amor es solo palabras,
Esas que solo recuerdan,
Lo que en su piel descansaba.
-es solo un mal recuerdo,
Algo que quiero olvidar,
Porque lo que quería,
Ahora empiezo a dudar-


Pero cansado esa noche,
Un verso más componía,
Y Aceptando lo que veía
Más allá de sus cartas,
Descubrió todo lo que decía.

La mujer muy poco olvida,
Porque ella quería un amor,
Que a ella poco quería.

Entonces escribió en otra manta,
Una virgen blanca y guardada,
En esa manta olvidada,
Guardada en el corazón
De la que vería aun más allá de su alma.

Ahora, Él era quien decía,
“Nunca te lo voy a decir”
Aunque todo el mundo se enterara,
Lo que quería escribir
Y solamente ella no lo pudiera sentir,
Porque quien escuchó su lectura
Con los ojos cerrados,
Atentos y virtuosos oídos abiertos,
Solo ellos sintieron lo que decían sus versos;
Quería darle un regalo
Sin miedo a lo que dijeran,
Donde se desnudó a sí mismo
Dejando que muchos lo vieran.

Allí, le descubrió a muchos
Lo que por su corazón corría,
Y que listo estaría para perder la vida,
Lanzándose al peñasco,
Pero solo de ella aferrado,
Donde el pasar del tiempo,
Y cada segundo bajando,
A miles de kilómetros,
Se iba a dejar resbalando,
Tomado por su cintura,
Hasta perderse en el salto,
Pero no caerse y vendarse luego su herida,
Sino el salto de enamorarse,
Perdidamente en su encanto.

Y más de mil y una noches pasaron,
Todas mágicas e impredecibles,
El lienzo era la noche,
Las lunas eran felices.

Así describía sus besos,
Y añoraba su rostro profundo,
Quería encontrar los tesoros,
Que todos perdían sin uso,
Tesoros ubicados perdidos,
Donde ninguno encontró moribundo,
Tesoros dados para Él que la amaba,
Con tierno corazón vagabundo.

Otro, fue un susurro por lo bajo,
!!!Listo¡¡¡ fue lo que despertó su canto.
Una caricia perdida,
Cuando soñaba su cabeza en el regazo,
Fue lo que origino una mano pasando.

También la soledad fue cómplice,
Tal vez siempre lo ha sido,
Porque esa noche, ¿Otra Vez?
Si, la respuesta a un De Nuevo,
-es un flagelo hermoso,
Digno de muchas lágrimas, pero,
¿Por qué se pierde en lo que ya no me pasa?-
Que promesa tan linda,
La que en sus labios laza,
Y luego se perdió en la cornisa,
Ese suspiro que de sus labios lanza.

Posteriormente fue solo ella,
Una y exclusivamente bella,
Donde estudió las puntuaciones,
Para decir, solo fue ella,
Así que terminó diciendo,
Solo en aquella esquela,
Puntos finales no quiero,
Mi amor todavía se esfuerza.


También le dijo mil veces,
-Tú siempre serás mi estrella,
La que amanece en mis noches,
Y brilla todos los días,
La que por la mañana perece,
Y en la noche siempre nacía-

Así, que belleza le dijo,
Y así la definió con certeza,
Cuando un conjuro se vio,
Firmado con gran proeza.
Así que ella siguió,
Dejando cualquier molestia,
Hasta por unas noches grito
Con toda su fiereza,
Que a nadie jamás amó,
Como amaba en esa pieza,
Ya que una tarde cantó,
Y una noche dibujó
Con los colores de una paleta,
Parecía una artista cegada,
Por las cortinas de fiesta,
Pues así vistió su corazón
Vestido de azul violeta.

IV

Y que mi amor no exista,
Denunció el hombre afligido,
Pero vale la pena mirar,
Lo que otra noche escribía,
Porque solo valió llorar,
Cuando todo esto vivía.

“No he podido abrazarte
Cuando me necesitas
No recogí tus lágrimas
Beso a beso, gota a gota.

No le puse mi nombre
A esas doncellas de plata
Y no estuve allí
Cuando era preciso olvidarlas.

Solo tú me conoces
Sin haberme conocido
En felices días tristes,
Tardes de color amarillo.

Y cuando el cielo llora fuerte
Una muerte en el universo,
Otro destello me impide
Enredar mi mano en tu pelo.”


-Recuerdas que así les decía,
A las lágrimas que de ti caían,
Doncellas de plata todas,
Todas ellas como tú,
Bellas del alma mía,
A ninguna le puse nombre,
Y tú ni una sola mía recogías-

Solo la grandeza de amor,
Le permitió vivir un segundo,
En el que cuenta se dio
De un canal muy profundo,
Sabía que viva estaba,
Pero viva lo extrañaba,
No necesitaba verla cuando algo pasaba,
Y en la noche preguntaba,
A través del espejo perdido,
Que todo en su corazón
Decía, perdió su vigor,
-Dios que voy a hacer yo,
Si eso no se maneja,
Cómo ella me encontró,
Es mi deber de nobleza,
Que viva un minuto cantado,
Un minuto de la mano,
Reída como una princesa-

V.

Todo siguió en su momento,
Como siempre acontecía
Parajes de noches frías
Con colores de cincel,
Caricias que retorcía
Como tiras papel,
Pinceles de agua y odio
Odiando lo que se ve,
Ese pintado su rostro
De sonrisa color café.

Y de tantos conjuros hechos
Para que su amor viviera,
A este pobre mago lo desafió su destreza,
Porque esta maga hermosa
Le dibujó cual si fuera
Una sonrisa en el rostro,
Como pintar de acuarela,
Marcándolo para siempre
Como tatuaje en la tela,
Que aun su tinta indeleble
Brilla como luz en cantera.

Gafas y corazón danzaban,
Por una hoja dispuesta
Letras negras encerradas
Por un corazón que pinta.
Le decía que lo extrañaba,
Que lo invocaba entre letras,
Y la ausencia en su corazón,
La hacía invocar sus letras,
Las imágenes que miraba,
Deseo le despertaban.

Estos conjuros que hacía,
Mataban la razón que moría,
Y este mago insipiente
Descubrió ese poder ausente.
Pero el momento que menos esperaba,
Otro conjuro golpeo sus sienes,
Este era reconocido,
Ahora tenía más brillo.
Pero no contenta con esto,
Le añadió una segunda parte de alivio.

Estos tres conjuros
Parecían su recompensa,
Una que nunca pidió
Por aprender la destreza,
Esa de amar y amor
Esa de canto y espada,
Esa sonrisa bruñida
Perdida como las alas.

VI.

Guardando los detalles
Como si fueran de vidrio,
Solo se dio cuenta
De que guardaba un lirio.
Eran argollas muy suaves,
De colores llamativos,
Y solo en su mano derecha
Vivían señalando el camino.
Estas las veía ondeando
Cada que alzaba su mano,
Sin atención tal vez,
Acompañaban siempre un mando.

La otra mano desnuda,
Sin nada que la perturba,
Esa mano libre y discreta,
Con la que solo ella apunta
Al otro lado del sol,
Del lado donde no ve La lluvia,
Por eso Él le cantó
Cuando los rayos la caían,
Con un miedo perverso al odio
Que la naturaleza le inunda.

Nadie se percataba
De aquellos detalles sin fundo,
Ella no lo sabía
Pero ella era su mundo.

Para seguir la historia
Es preciso devolverse,
Tal vez al punto grato
Donde todo debió verse,
O simplemente un rezago
De lo que dejó de moverse.

Así que hacía mucho tiempo
Este pobre mago, triste antes
Triste ahora y triste por siempre,
Encontró quien llenara ese vacío ausente.

Todo de esta manera
Iba fluyendo inerte,
¿Pero quién dijo que la vida
Era suspiro y suerte?
Lo que tú más esperas
Del cielo caído no llega,
No llueven las esperanzas
Pero pronto si llega la muerte.

Así que fue preparando
Todo para un conjuro,
Llenando la lista siempre
De lo que le hacía falta.

La receta era sencilla
No es difícil recordarla,
Lo que fue difícil
Era iniciar a prepararla.

La recuerdo muy bien,
Estaba en todas sus cartas,
Nunca perdió detalle,
Siempre quería mejorarla.
Investigando todas las noches
Encontró lo que necesitaba.

Todo siempre inicia
Con los permisos del cielo,
Teniendo fe en lo que viene
Esperando lo que no ha caído.
Desde un principio lo hizo,
Esperar lo que último se espera
Y a la víspera del suceso,
Saber que todo no llega.


Pero siguió buscando
Lo que necesitaba,
En todos los lugares únicos
Donde solo allí se hallaban,
La lista de cosas rojas
Azules de jacaranda,
Hojas que miraban al suelo
Como admirar el alba.

Pero La lista no era muy corta
Tampoco demasiado larga,
Solo era un pergamino
Que entre su pecho guardaba.

Una hoja angosta
Que constantemente miraba,
Cabía en su mano medio abierta,
Que nuevamente doblaba,
Conjuro para liberar canto,
Así el la titulaba.
Seguidamente decía,
Un símbolo como viñeta,
Lo que primero recogía
Era el olor a belleza.

Así como los perfumes
Se construía un conjuro,
Siempre en la base algo
Lo más fuerte y profundo.
Era el alma de todo
El sustento un asiento,
Fue lo más puro del mundo.

Y se preguntarán ustedes
¿De dónde sacó el olor a belleza?
Para El fue muy fácil,
Ya que tenía destreza,
Siempre le sacó sonrisas al viento,
Y este le dio una palabra de aliento
Colores y hermosura,
Pintaba el lienzo del cielo,
Que una noche a oscuras
Se convirtió en un secreto.


Así aprendió a probar los sabores
Con las papilas del alma,
Y con la nariz de los ojos
A destilar de su alma.
Así que del aire recogía
Todo lo que sonreía,
En tubitos muy pequeñitos
Pero todos llenos de sabia,
Créanme que los guardó
Ordenados bajo la cama,
Tal vez hasta el sol de hoy
Nadie ha abierto esa caja,
Pero si en la luna de plata
Su cuarto reflorece,
Y ese olor penetrante
Simplemente enloquece.

Otro ingrediente esencial
Era el factor sorpresa,
Que no importara el día
O la hora de la noche,
Pero siempre componía algo
Para añadir a la receta,
Así fuera una palabra encadenada,
O lindas frases prestadas,
Esto con un objetivo
El de amar sin esperar nada.

Y llenando y llenando la lista,
Se acercaba el día sublime,
Nerviosos de la visita
De lo que hoy no los une.

VII.

Todo listo estaba,
Decía El entre sueños,
Pero la realidad es más dura
Cuando mataba los sueños,
Y de una manera muy triste,
Perdida como los cielos
La puerta del alba
Esa pérdida mala
Esa cerrada
Olvidada
Abrió los ojos
Esos malos del cuerpo
Esos que hacen odiar lo bueno
Por los que se perdió el camino del vuelo.

Soñar era lo bueno
Si de soñar se trababa
Si era lo que expresaba
Con el danzar de su alma
Y olvidando las velas rotas
¿Todo volvió a la calma?
No lo creo decía dulce
Como caramelo, sí
Así redondo como
Su nombre, hielo.

Los polos
Las razones
El canto
La vida
La sonrisa
El corazón
El llanto
La dicha
La noche,
El día
Gigante
Y sus
Pasos.

Todas estas palabras recordaba una a una
Eso le dijo una noche de repente.
Que, pasos de gigante presente
Todos listos a retumbar
Caminantes de camino
Zapatos Fuertes,
Suelas interminables
Para soportar los yermos
Collados, baldíos estériles
Queriendo dibujar un sepulcro.
Por eso sus huellas seguían el ritmo
Ese que un día dibujaba con pincel,
El que un día le enseñó a caminar
Buscando siempre los círculos
Todos sublimes muy juntos
Todos sueños profundos,
Noches largas y vivas,
Viven marchitos
Los y esos días.

VIII.

Y luego de divagar su razón
Dibujando su nombre en la arena,
Usó una rama escogida;
La punta le describió
Toda Una línea perdida
Línea que toda escoltó
Los extremos de su prohibida;
Y sin darse cuenta
Una silueta apareció perdida,
Las palabras que nunca halló
Cuando cuerdo Él vivía,
Hoy sin querer las dejo
Por siempre y para siempre en la orilla.


IX.

Y todas las consecuencias
De ese primer intento
Mataron las ganas de vivir
Un posterior deseo.
Y fue muy triste vivir
Todo lo que hoy recuerdo,
Si yo llorando viví
Viendo lo que hoy les dejo,
Como lloraría Él que vivió,
Cual profundo fue su sufrimiento,
Tan alto fue lo que calló
Pues en locura acabó cediendo,
Y toda la fantasía que derrochó sin miedo
Se pierde hoy en los versos.

Hoy el loco continúa
Y sigue desvariando en su razón
El todavía espera que nutran a su canción,
Y grita a espermas vivas
A espectadores sin ojos ni oídos,
Lo que termina esta historia
De un final no conocido.

-Este primer caminito
Perdido en la lejanía
Este que no se dio,
Solo y perdido me deja,
Pero quien no lo intenta
¿Cómo puede decir que soñó?
Y ¿Quién dijo que se podía?
Lo que una vez no se logró,
Mañana nos dará vida-

lunes, 19 de julio de 2010

También es Horrible Llorar en silencio...

TU SMILE.

¿Y Tú por qué me miraste?
¿me pregunto por qué me aceptaste?.
Pero era yo el que esperaba cuanto no te veía venir,
Y fui quien lloró primero y sonrío por ti.

Pero fue tu corazón que me atrajo,
Y tu razón la que organizó los míos,
Fue tu emoción de verdad
La que coloreo el camino.

Yo también te quiero,
Yo también te quiero sentir,
Y también me golpee en el muro,
Pero al llorar decidí seguir.

Porque me dolió golpearlo,
Porque es frío como el llanto,
Porque aún no estoy junto a ti.
Pero me levanto solo porque me decidí por ti.

jueves, 8 de julio de 2010

Momento a Solas.

Y quiero besarte muy largo, donde nuestros labios se muevan muy poco,
donde el ritmo se encuentre con el pasar de los segundos,
darte esos besos que transmiten vida y aliento para esperar hasta el siguiente,
los que adorna una caricia,
luego se cierran los labios y se juntan nuevamente,
que se tropiezan tu nariz y la mía,
que se respira tu aire,
que la corriente es el palpitar del corazón,
que se enreda otro beso,
ahora una sonrisa
tal vez una lágrima,
tal vez sea el único, el último, el que se da como si pasaran siglos antes del otro,
y si son los siglos como segundos interminables, efímeros, cortos, malditos números,
como si no pudiéramos tocarnos por centurias
que se traspasa esa energía por la punta de los dedos
manos entrelazadas
nerviosas
torpes
que llaman y anuncian ese inquisidor tiempo que se agota,
manos perdidas
vidas chocando
una contra la otra.
Llega la calma con otro beso,
abro mis ojos y veo los tuyos cerrados
veo como imaginan y sueñan con que no sea eso un sueño
que temen abrirse como los míos se abrieron
que ahora vive en un suspiro
se agota el tiempo
quedan instantes antes de darte otro beso...

jueves, 24 de junio de 2010

Nuestro Secreto.

Estando hoy a tu lado,
y el testigo es esta noche,
que vivo por un reproche,
de tenerte hoy en mi lienzo.

Lienzo blanco amarillo,
verde en las puntas de los hilos,
aún inerte y sin vida,
esperando una pincelada de tu brillo.

O como si fuera poco,
como si fuera mucho,
el primer color será el mío.

Y esperare que tu nombre,
se grabe en lo profundo,
para sellar con un beso,
nuestro amor que es tan puro.

jueves, 27 de mayo de 2010

QUE MI AMOR NO EXISTA.


Que mi amor no exista,
Pero el corazón empieza
A descubrir algo
Revelado en tu belleza

La que hace un momento,
Y todas las semanas,
Le pone flores
Y aroma a mis mañanas

Y ese día me dije,
Me dije una sola cosa,
Le dije a mi mismo,
Que el tiempo jugaría una broma.

Pero ya van semanas
Creo que unos meses
esto crece y crece.

No sé si pare algún día
o simplemente destelle
pero efímero o perpetuo,
ya no existe en mi pensamiento.

Pero definir lo que siento
Es una mala experiencia,
Es ponerle sentido
A lo que no tiene receta.

Y alguna vez yo te hablaba
De una gran analogía
La de un Marqués moribundo
Comparando colores con la vista

Y tratando de definir
Lo que una mañana cantaba,
El Marqués de Sade decía
Que no veía nada.

Que Dios y los colores
Para una vista cegada,
Negros, azules y violetas
Todo una simple patraña.

Carecía de sentido,
De verdad y de experiencia,
Lo que nunca había vivido
Jamás sería una certeza.

Pero el dialogo en su pensamiento,
Negaba el sentido del alba,
¿Cómo no ver a Dios
Con los con los sentidos del alma?

Y Como un gran ciego,
Ese que carecía de nada,
Todo desposeído
De una muy dulce mirada.

Espero que me perdones,
Compararte no es mi deseo,
Y no pretendo hacerte de plata,
Yo solo quiero que entiendas
Lo que por mi mente pasa.

Guardo las proporciones,
diosa no eres de nadie,
y mi corazón no desea
hacerte nada tan grande de nadie.

Pero lo que si rescato
Es que no te he visto siquiera
Tampoco he rosado tu mano
por equivocación de flecha.

No te he visto en un gentío
Y mis ojos no están en tu mano,
Tampoco el aroma de un perfume
Aun ni el albor de un regaño.

No he podido abrazarte
Cuando me necesitas
No recogí tus lágrimas
Beso a beso, gota a gota.

No le puse mi nombre
A esas doncellas de plata
Y no estuve allí
Cuando era preciso olvidarlas.

Solo tú me conoces
Sin haberme conocido
En felices días tristes,
Tardes de color amarillo.

Y cuando el cielo llora fuerte
Una muerte en el universo,
Otro destello me impide
Enredar mi mano en tu pelo.

Y mientras tus pensamientos
entran por todos mis dedos
todo mientras me acerco
soñando que doy un beso

Beso de verdad y gloria,
Todo en tus labios y los míos
Amarte con todo mi cuerpo
Porque toda mi alma lo hizo.

¿Pero por qué redimo
Lo que aun no destella
y no está en mis manos
para gritar grandeza?

Y nada de eso tangible
ni miles cosas de hierro
pero que faltaría por hacer,
para amarte con un solo deseo.

Y eso decía el Marques
El tonto que no vio ese sueño,
Y aunque no ha visto a Dios,
No pudo decir que no era bueno.

Por eso mi corazón salta
Y nada dice que mi amor no exista,
todos los colores que vi
cada uno de ellos es dicha.

Y que tú no seas mi dios,
No me impedirá que repita,
Todo lo que el Marques no vio,
Mis ojos del alma recitan.

domingo, 9 de mayo de 2010

SOLO TÚ.

Ese tú, tú y solo tú, También me hace soñar contigo, contigo y solo contigo.

Que la noche o la mañana que estemos juntos y solos, pueda enseñarte las pausas rigurosas de las comas y como se eleva la voz y se baja cuando hay puntos seguidos, que el tono que se usa para seguir el punto y la coma es el mismo de la siguiente palabra y todo esto, para qué?

Para que tú seas la intérprete de esa noche o mañana y de todo lo que yo escriba en tu piel y en tu alma, y que cada coma, punto, punto coma o cualquier otro signo, sea para seguir escribiendo que no habrá ni existirá un punto final.

jueves, 29 de abril de 2010

PARA QUE SIEMPRE REGRESES.

Para que siempre regreses.
Pero que no sigas de largo, que regreses y me beses la otra mejilla
y en tu baile, des círculos a mi alrededor,
que vuelvas en un va y ven de pasos cortos a darme otro,
esta vez y cada vez más cerca de mis labios
y cuando llegues a ellos,
con un brazo en tu cintura te atrapare suavemente
y con mi otra mano acariciare el lóbulo izquierdo de tu oído,
para sensibilizarlo y que sea más especial cuando recibas las ondas sonoras de mis palabras enamoradas,
redundando y dándole la melodía por la cual danzan tus pies
y ahora sonríen tus mejillas, para poder acercarme mas a tus labios
y que las puntitas de nuestra nariz se acerquen en un tierno Beso esquimal, sentir que el frío de la noche o el día se apagan acercándose
a mi corazón.

domingo, 18 de abril de 2010

QUE TU MANO POR MI ROSTRO PASA

Que Tu Mano Por Mi Rostro Pasa
y que mi cabello acaricias,
de manera que relajado y libre me erizas
que preocupación ni presiones siento,
que mi respiración se da prisa,
y con mi mano al lado de la tuya,
cerraría mis ojos
para que tu olor y tu respiración
entre toda en mi y tu risa.
Pero para no perder Tú aroma
para tenerte por dentro
como cuando sientes el aroma del agua caliente
que penetra por tus poros, y tus orificios
como los rayos de luz por las celosías,
ese que vive por dentro
y te estremece.
Pero cuando todo termina con la mejor destreza,
Solo veo una chica que desde su amor me besa.

Todo eso te diría
y lo que pase luego solo ¿tú lo sentirías?
Aunque no podría explicarlo
Porque yo me morí en el beso,
allí quedó toda mi humanidad.

Y te respondería el beso, como si fuera la última vez que te viera
"como si hubiese solo un día para amar", decía la trova
como si en ese beso se terminara la vida
como si en ese solo beso, dejaras tu alma impregnada tatuada
y ese solo beso ebanista de corazones de madera,
dejaría tallado un gran pensamiento,
para cuando pase mi mano por el corazón en el futuro
miraré la marca que has empezado a tallar,
desde ahora y para el futuro.

así cuando muera,
mis dedos pasaran sobre esos remolinos
que dejaste esculpidos
y ese aroma de agua caliente,
reverdecerá nuevamente
viviendo conmigo para siempre.

martes, 13 de abril de 2010

¡¡¡¡ LISTO !!!!

Susurró por lo bajo, y me despertó del ensimismamiento en que me encontraba, cuando mi cabeza gritaba y giraba como caleidoscopios en manos curiosas, ese susurro me tomó y me acarició sin darle más espera para prepararme, solo apareció de la nada y levemente giré mi rostro una vez más hacia ti.

jueves, 8 de abril de 2010

Escala del Amor.

Do estaría si no te quisiera tanto,

Restaría a mi vida un segundo de mi canto
Y
Mi corazón no saltaría de alegría en tu regazo,
para
Favorecer el sueño de ver siempre contigo el ocaso,
aquel
Sol brillante, igual que tu, y tu sonrisa,
dándole
La vida a quien me quitó un retazo de mi corazón.

Si no te quisiera tanto, te diría que te amo.

sábado, 3 de abril de 2010

Un Mensaje Para Ti.


Desde una ventana, pedirle a las estrellas que te lleven un abrazo, un beso y un secreto, y que una a una, lo pasen entre sí, hasta llegar a ti deslizándose por el cuarto menguante de la luna, y que recuerden que tan amplio es el firmamento, como el cariño que siento por ti.

jueves, 1 de abril de 2010

UN BESO TUYO.

Cuando sonríes describes la montaña rusa en la que quiero perder el miedo a ti, lanzarme por ella, en el carrito de mi angustia por sentirte, y cuando este justo en la pendiente del extremo oriente, suelte las manos del seguro que me aprisiona y me deje caer por ella hasta llegar al extremo occidente de tus labios.

Y luego de eso, irme como un expedicionario, a recoger cada uno de los lunares en el lado derecho de tu rostro, que son 3 tesoros conocidos y así cuando regrese con todos ellos, volveré al carrito, esta vez con mas angustia que antes, de occidente a oriente volveré a lanzarme y en esa ocasión, seré más lento cuidadoso, cauteloso, y esforzado en no dañarte, hasta llegar al oriente, nuevamente, y rogando al cielo que haya perdido algo en la travesía de recoger con Besos los lunares, para volver a lanzarme por esa montaña rusa, una y mil veces más.

Así sería un Beso mío.
No, mejor como Sueño un Beso tuyo
Creo que me he vuelto un lunático de tu rostro.

martes, 30 de marzo de 2010

EVASIÓN

Empacó todas sus cosas, sus camisas sus corbatas, los papeles las cartas, el perro; no sin antes guardar su biblioteca, las mesas, la nevera, el carro, su casa, las fotografías y corrió, corrió desesperadamente, por valles, montañas, villas, ciudades y continuó corriendo por mucho tiempo, y corrió tanto que se canso pero siguió trotando con todo a cuestas; corrió, trotó y camino bastante tiempo, tal ves, décadas, siglos, pudiesen haber sido centurias, las cuales vagó este caminante con su karma a cuestas, en ocasiones pienso que aún sigue caminando o corriendo, pero sin percatarse que jamás huirá de si mismo.

domingo, 21 de marzo de 2010

REFLEXIÓN....

REFLEXION. Aunque todo me dice que debo dejar que el tiempo pase, lo que no me dice el tiempo es como dejar de pensar en ello; me di cuenta que debo decidir entre dos opciones, escoger el sentimiento que razono, o decidir por no razonar el sentimiento. En ocasiones lo que más quiero en la vida por momentos, se convierte por momentos en lo que quiero más en esta vida.

jueves, 11 de marzo de 2010

PRÓLOGO A LA PRIMERA INMERSIÓN:

Se preguntaran porque se intitula la primera inmersión. Pues es simple y muy sencillo, resulta que es la primera vez que hago un recuento de mis primeros logros intelectuales que he logrado plasmar, clara y sigilosamente, cada uno de ellos, viviendo furtivos en diarios de las hojas empapeladas y sepulcralmente pálidas, que han sido las únicas claras confidentes de mis desdichas, anhelos, felicidades, vidas y universos paralelos que se imprimen en extensas estepas de emociones. Nietzsche decía, que para lograr el sujeto de conocimiento era necesario sentir por lo que estudia, amarlo, odiarlo vivirlo en realidad; así son estos pequeños trozos de ideas con vida y cada uno con una historia, con un ciclo que para muchos ya se ha cerrado y que para otros como yo, ni siquiera han iniciado a dejar de existir.

Cada una de estas historias, particularmente cortas, son serias visiones de vida, algunas, calcularan ustedes, con un nivel literario menor que otras, pero para mi, con el mismo valor que las demás, ya que han sido producto de la musa inspiradora perpetua de la humanidad, la vida. Abro mi corazón narrándoles mis historias, y recordándoles algunas de ellas que por culpa del libre albedrío de la vida, han desaparecido completamente de este mundo intangible, para hacer parte del mundo tangible de la laboriosa y amnésica memoria. A estos cuentos como el Mes rojo, La historia de cómo murió la muerte, Padecimiento, XXX, entre otros; y a las mujeres que me han sabido robar el corazón, entre ellas mi patria. A los cuentos que yacen en los cubos de memorias de varias emisoras y canales de televisión, a ellas y ellos les dedico esta obra.