lunes, 5 de marzo de 2012

SIN PALABRAS.


Hace algún tiempo me he preocupado por mi falta de creatividad a la hora de tomar un lápiz y un papel con el objeto de sentarme a escribir, he tenido varias ideas, algunas permanecen, otras son fugaces, otras no son siquiera, pero todo redunda en que se cierra la llave de la creatividad a la hora de expresar y describir el mundo como lo llevo en mi corazón, es decir que el proceso en el que entra, se siente, se dibuja y sale, se trunca.

Los tiempos en los cuales tenía la capacidad no solo de ver sino de entregarle a otro mis anteojos para que lo probara de la misma forma, ya no son, tal vez sea el tiempo de que yo me ponga los anteojos de otro para ver cómo se fracasa de la misma forma, o la combinación de los colores que usaba la paleta de mi fantasía se acabaron y la oportunidad de pintarlo de se acabó con la última gota que fue desperdiciada en un momento de locura.

2.25 am Tunja.

Charles Baudelaire. Le Vin de I’assasin.

Ma femme est morte, je suis libre!          
Je puis donc boire tout mon soûl.
Lorsque je rentrais sans un sou,
Ses cris me déchiraient la fibre.

¡Ya se murió, por fin, y quedé libre!
Ahora sí me pondré borracho en serio.
Qué manera de romperme los oídos
cada vez que yo volvía sin dinero.

Esos ojos místicos franceses, perdidos en las concupiscencias de los momentos gratos y desgarrados, en donde se confunden las ganas de entenderlos o de asesinar a los pocos profesores de francés que he tenido, o acabar el momento que me entregó este poema hace unos 7 años. El vino del Asesino, ojalá pudiera sentir la misma nostalgia para saber porque mi creatividad está muriendo, mejor sentir el placer al saber que yo la estoy matando, o por lo menos sentir algo y dejar de parecerme cada vez más a la profesión que me entregó mucho, pero que hoy sé que es una caja en la que mal guardé mis esperanzas.

¿Será que por fin ya quedé libre? ¿Ahora si podré ser un borracho serio? Aunque me siga rompiendo los oídos cada vez que me voy y no regreso.

2.35 am Boyacá.

Mario Benedetti.


Padre Nuestro Que estás en los cielos 
Con las golondrinas y los misiles


Las noticias dominicales muestran un panorama desalentador, un presidente que cada vez está más enfermo, un ex presidente entrometido y descarado, y los dos, un reflejo de que estos países siguen estando enfermos. La gente más preocupada por las tendencias ortográficas e ignominiosas de un tipo que sigue teniendo el poder de que todo un país lo critique más por sus errores de teclado que por sus errores de estado y una actriz le siguió el jueguito.

Pasan y pasan razones y yo aún sin ganas de escribir, tal vez desde ahora odio las musas, las razones los momentos y decidí de una manera inconsciente de que este país no merece la tortura de saber que tengo en mi cabeza, ya bastante tiene con los programas de los sábados y domingos al medio día.

2. 45 Colombia.

Eduardo Galeano.


Bien podemos imaginar el que queremos que sea. El derecho De Soñar no figura entre los treinta derechos humanos que las Naciones Unidas proclamaron a fines de 1948. Pero si no fuera por él, y por las aguas que da de beber, los demás derechos morirían de sed.

Se supone que Eduardo le escribía a la izquierda, pero como yo ya perdí el sentido hace mucho, lo puse a la Derecha por llevarle la contraria a la justificación.

Llevar la contraria, que lindas tres palabras que no tienen sentido sin dos razones, una es la razón del otro, y dos es tu propia convicción y esencia, pero de eso ya que hace mucho que perdimos, y tal vez a todos nos pasa como colombianos promedio y es el momento en que ya no nos importa que la gente vea agotados los colores, es decir, los colores en los que ya no creemos, ya no nos importa decirle al otro, se me acabó el azul y por eso ya no puedo soñar mezclando con el color purpura de los ojos rojos.

2.55 am América.

Néstor Moreno.
Entonces tal vez mis dedos se hicieron para tocarte
¿Y, si mis dedos no son para esto?
Entonces volverán a ser lo trivial que fueron antes.

Este si es el verdadero sortilegio que conjura armónicamente mis sentidos, como una persona que hace pocos días con un pequeño detalle me hizo recordar. Fue un estridente do de pecho que gritó mi cabeza y me regresó rápidamente a la pregunta de ¿Por qué ya no he vuelto a escribir? ¿Por qué ya no quiero soñar con mezclar el color rojo de mi sangre con un poco de azul eléctrico de un beso? Ya no seré uno más de los que quiere ser diferente, eso me hace decir que estoy hecho con ese mismo molde y cada palabra que digo con destreza es catapultada al abismo de un olvido, eso ya no llega o tal vez nunca llegó a oídos sordos, puede ser que a los oídos de los acompañantes de los que no quieren oír, y gracias al afán de ser escuchado por quien quiero que me quiera, cometo errores por querer hacer lo correcto y todo como un agujero negro explota tarde o temprano.

3.09 am en algún lugar de mi cabeza.

Julio Cortázar.

Destino de las explicaciones.

En algún lugar debe haber un basural donde están amontonadas las explicaciones.
Una sola cosa inquieta en este justo panorama: lo que pueda ocurrir el día en que alguien consiga explicar también el basural.

Como cuando escribí evasión, sé que desde ese momento nunca podría huir de Mí mismo y por eso Él siempre me acompaña, creo que ya es hora de que todos sepan que existe, por lo menos, es ese al que no le importan las explicaciones, así eso no responda a la pregunta porque ya no tengo ganas de escribir.