lunes, 16 de julio de 2012

PALABRAS PARA DIBUJAR UNA SONRISA.


Sin repliegues, sin arrugas, sin manchas, sin pegamento, sin boronas de esas que quedan del borrador de nata, sin que me importe disimular u ocultar las líneas reteñidas, o las que por una razón cambiaron un poco su rumbo. Con o sin espacios visibles entre un color o el otro, o sin que ciertas imperfecciones sobresalgan cuando se caen los crayones, o cuando se rompe la punta del plumón verde y tengo que usar ese violeta que no te gusta mezclado con azul claro aguamarina que detestas. Aún también cuando los extremos de ese papel durex se doblan en las puntas hacia adentro en el momento que extiendo el brazo y se enreda con el botón de mi camisa. Tal vez cae una o dos gotas de la bebida negra que no refresca tu garganta, o por el contrario, es una mancha en la mesa que dejó su marca en el reverso de la hoja sin que eso dañe mi pintura.

También sin que las hojas de eucalipto que recogí de camino a casa cuando compré los materiales, y se me ocurrió reunir del piso en el parque que está cerca, así le agreguen un poco de tierra negra a ese limpio papel que ahora se llena de colores. O que no se puedan retirar los pequeños defectos que existen de la fabricación, y que marcaron de por vida esa esquina superior derecha del papel que precisamente escogí con mis manos y que mis ojos no se dieron cuenta de ese pequeño detalle, al final no importa.

Tampoco que haya olvidado lavarme una mano para iniciar con la obra; te cuento, la que no me lavé es la mano izquierda, sin que llegues a pensar que mi dibujo es neoliberal conservador o capitalista, tu sabes que los únicos colores que me gustan son tres, y estos no tienen nada que ver con posturas políticas, como si ellas me hubieran enseñado a pintar lo que siento.

Pensé mucho si le ponía un poco de rubor de ese que tiene mi madre en el bolso, igual ya lo había sacado furtivo porque no tenía dinero para comprar pasteles –algo de rosado por aquí y otro por allá–, así le pintaba un poco de pena, mi dibujo debía tener de todo y no podría faltarle nada. Por eso también le pedí prestada la pestañina, además la usé para estrenarla porque mi madre tiene todo eso pudriéndose entre el bolso, nuca la usa porque no la necesita, igual que tu, no necesitan nada para verse más bellas. Te confieso que tuve la magnífica idea de sacar unas cuantas letras de los papeles de mi padre, como él no tiene colores y menos usa maquillaje, robé unas cuantas letras de la cantidad de papeles que tiene guardados en la biblioteca, que a decir verdad no son tantos como los que yo también guardo, pero me pareció mejor re cortarlas pequeñitas, tamaño Arial 12, una de cada hoja para que no se diera cuenta, solo busque 5, las que corresponden a sus números en el lugar del alfabeto de la siguiente manera: La número 21, la 5, la 1 la 13 y por último una regordeta, con el número 16 en su panza.

Cuando por fin lo terminé, recordé la razón por la cual había iniciado todo este camino, y es que Sin repliegues, sin arrugas, sin manchas, sin pegamento, sin boronas de esas que quedan del borrador de nata…… sin que me importe inclusive si al final no dibuje nada, lo importante es decirte que Te Quiero.

lunes, 2 de julio de 2012

NO TE LLENES DE MÍ


No te llenes de mi Cuando el camino
Aun Guardan silencio sus dicotomías.
No te llenes de mí sin saber lo que no es cierto,
Ya que podría cambiar de parecer la noche fría.

No te llenes de mí así sientas todo
Como cuando todo dijiste que sentías.
No te llenes de mí, lo que siento
Podría ser más grande todavía.

No te llenes de nada que esperes
Ni tengas fe en lo que has abandonado
Así no dañaras ese mágico momento
Momento de disfrutar lo que he logrado.

Yo por el momento, Aprendí de ti a besar
Sin ese fracaso de sentirme descontento.
También a no dejarme embriagar por la locura,
Cuando mi soledad se arranque de mí como un tormento.

Así tampoco me llenare de ti
Ni de las ganas de llenarte para siempre
Será mejor mirarte hablarte o abrazarte
Y que el amor destelle de repente.

Mejor Será cerrar los ojos
Disfrutarte y suspirar por ese tiempo
Y acariciar esos segundos ya pasados,
Donde Tú y yo nos beberemos los momentos gota a gota
Como aquel vino en la montaña que en un silencio se bebió nuestros pasados