sábado, 11 de diciembre de 2010

¿PARA QUÉ SE HICIERON LOS DEDOS?

¿Para qué se hicieron los dedos?
Tal vez para cortarlos
Puede ser, para no usarlos.
Simplemente para que sigan colgando
Como ramas desprendidas de un tronco
Que vienen de los brazos.
Solamente olvidarlos.

¿Para qué se hicieron los dedos?
Para contar que son diez en las manos.
También que son diez uñas
Y en cada una su respectivo copo de mugre.
¿Quién no ha tenido mugre en las uñas?
Si todos lo sacamos como expiando las culpas.

¿Para qué se hicieron los dedos?
Para abrazar las tapas.
Tomar los cubiertos.
Cerrar cremalleras.
Encender los cerillos.
Apuntalar botones.
Amarrar los cordones,
Además de miles de cosas insignificantes.

¿Para qué se hicieron los dedos?
Para estirarlos y que suenen sus falanges.
Doblarlos y extenderlos.
Descansar de ellos mismos.
O prescindir de un servicio.

¿Y, de qué me sirve pensar todo esto?
Tendré que hacerme otra pregunta.
¿Para qué se hicieron mis dedos?
¿Para todo lo antes descrito?

Pero yo los sentí útiles
Cuando los entrelacé con los tuyos
Acaricie tus palmas
Y recorrí con la punta de los míos
Los dedos de tus manos temblorosas

Cuando acaricié tu rostro
Y lo sostuve entre mis manos
Allí mis dedos fueron
Algo más que diez pedazos.

Fueron importantes
Cuando quise usarlos contigo
Darles un uso nuevo
Algo que no está escrito.

Vivieron en la penumbra
En la delicada desdicha
Hasta que por fin entendí
Que los usaría solo cuando estoy contigo.

Entonces tal vez mis dedos se hicieron para tocarte.

¿Y, si mis dedos no son para esto?

Entonces volverán a ser lo trivial que fueron antes.

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