Contigo aprendí a reprocharme por momentos
El ¿por qué no llamar la atención de tu
mirada?
En que el único afán que pierdo y que no
tengo
Es perderme en el tiempo de tu mano
entrelazada.
Que des aprender lo que veía descontento
Fue el mejor esperar y despertar sin esos
lazos.
Aprendí que aunque los ojos se cierran entre
abiertos
Dormido puedo despertar soñando entre tus
brazos.
Disfruté cuando mis labios tristes nacían sin
ser vistos
Que morían en el calor de tus miradas
Y rosados insípidos esperaban que tus besos
Quitaran el sabor amargo del café suave en
mis mañanas.
Comprendí también que dos desconocidos
No podrían escribir el amor en sus regazos
Puesto que al recién desconocerse
No sabrían como perderse en el camino de sus
brazos.
Caminando contigo perdido de tu mano
entrelazada
Deje un atrás un mundo en el olvido
Y a pesar que de ese quedaron luces amarradas
Nunca debo mirarte y compararte con ojos
resentidos.
Otro día soñando imprevisto con tu cuerpo
Aprendí con paciencia a admirar un abismo descubierto
Pero deseando tranquilo caer colina abajo
No imagine que así fuera morir cayendo
recogido entre tus besos.
Pero cuando recordé
que todo estaba listo
Volvía esa falta de
esperanza, de hacer y sin ser visto.
Abrí los ojos
cerrados, espere y recordé lo que te he dicho
Y aprendí que puedo
cambiar la historia de mi vida
Aprendí que contigo
puedo vivir y morir lo que te he escrito.
A.B.

No hay comentarios:
Publicar un comentario